En 2008 edita su disco de debut, Órbita, bajo el sello californiano Accretions. En él desarrolla la búsqueda de texturas envolventes, estructuras cíclicas y melodías de corte clásico. Utiliza capas de saxofón, acordeón, piano, voz y sonidos sintéticos, creando armonías mínimas que siempre reaparecen, que sirven para construir los temas y que también se utilizan para su deconstrucción.

Es seleccionado como artista residente por Gracia Territori Sonor y por los Circuitos de Música Injuve.